Mayo: Se empieza a sentir el frío

    En este mes que pasó, tuvimos muchos cumpleaños seguidos de amiguitos del enano. Nuestro colmo es que estuviera enfermo, porque qué fome perderse las fiestas, la comida y los juegos inflables. Cada vez ponen la vara más alta para celebrarle a los niños y aún no me convenzo de invertir en uno de esos juegos para cuando cumpla años el Martín. 

    Como estuvimos todos, en su justa medida, enfermos, nuestro mes se redujo a jugar con la Nintendo Wii apretujados para entrar en calor y comer rico, ser mimados y consentidos. 


    
Cuando ya pudimos superar la enfermedad, fuimos al Museo Ferroviario de Quinta Normal y, para nuestra sorpresa, había una feria de venta de antiguedades, juguetes y artesanía sobre todo lo que respecta a trenes, fue educativo y divertido, los niños volvieron a casa con un silbato de tren bien bonito. Para aprovechar el resto del día, fuimos a los botes del lago y disfrutamos el atardecer entre patos. Fue un acierto llevar de todo para un picnic, nos ahorramos mucha plata y buscar donde comiéramos todos con las mañas -jajaja-. 


    La Poti ya está desarrollando su gusto por la música y el dibujo, incluso le gusta pintar con témperas y acuarelas. Es posible que siga los pasos de su hermano y se acompañen entre papeles e ideas locas. 

Rachel.-

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