Estos últimos meses del año fueron maratónicos, se venían muchas actividades del enano y el paseo de fin de curso que se logró sustentar con las ventas en conjunto con la directiva en donde yo fui partícipe; los cumpleaños de la mitad de mi familia, mi cumpleaños y Navidad. Ya para Año Nuevo, dejé de luchar contra el reloj, pero estaba modo vacaciones, disfruntado los regalos y los niños y mis hermanos.
No recuerdo en detalle qué fue de octubre, pero tengo fotos y con eso me quedo -je,je,je- y trataré de recordar. Volví a hacerme una rutina de ejercicio, iniciamos una reunión semanal para patinar con amigas -que hice este año recién pasado- nos esforzamos en hacer de esta casa más un hogar para los niños, pusimos pasto sintético, les compré una mesita de centro para que pudieran hacer manualidades y dibujar en las tardes frescas de primavera y, definitivamente, fue un acierto. Una inversión alta, pero perdurable.

En Halloween, me disfracé de Kiki de Kiki's Delivery Service, el Martín, gracias al talento de su papá, fue un Gran Warden de Minecraft, Ignacio fue un Chimuelo, que pudo haber ganado un concurso en su trabajo, pero perdió y la Poti fue una Bingo de Bluey, estuvo bajoneada esa tarde, lo entretenido de ese día es que hicimos una salida en patota con más papás y niños, y más encima llovió, fue un día perfecto. Terminamos comiendo empanaditas de queso y waffles con forma de calabaza.
Nos compramos una cocina nueva, retomamos el cuidado del jardín delantero y comimos bastante rico, sus buenos almuerzos caseros y los antojos de los fin de semanas: amados.
Ya para terminar el mes, cumplieron años mis hermanos y los regaloneé como nunca antes con temática Pokémon, pie de limón y quequitos de naranja. Y a mi viejo, le hicieron una torta especial, generalmente, no se deja celebrar, pero este año, aprovechamos, le hicimos un regalo memorable, ojalá le saque harto provecho.
Fue un excelente mes <3
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