Diciembre: vida en familia, Navidad y cambio de año

 


    A pesar del retraso, quiero dejar vestigio de este mes que fue bien bonito sobretodo por los niños, las decoraciones y los regalos que hicimos en conjunto hasta los cumpleaños de fin de año -me gustan demasiado las fiestas de cumpleaños-.
    Tenía tantas ganas de aprovechar una tablita con forma de estrella que había comprado en Casaideas y quedó perfecta como tabla de picoteo, elegante y linda entre jamoncitos enrollados, quesitos y aceitunas, me gusta demasiado la madera y me esmero en la buena presentación sobretodo en fechas especiales, me inspira mucho hacer sentir especial a la gente que quiero.


    Pedro estuvo de cumpleaños a principio de este mes, le hicimos un regalo que llevaba tiempo diciendo que se compraría, pero sabemos que prioriza otras cosas como papá. Luego, vino el cumpleaños de mi mamá a la que debí consentir más porque debido al regalo que le hicimos a mi papá, no podíamos ser menos. Le hicimos pequeños regalos que íbamos entregando uno tras otro a medida que nos indicaba si quería más o no, jajaja, mi madre siempre va a ser una niña mimada para mí.


    Me alegro mucho de haber sacado fotos, porque entre tantas cosas por hacer, la memoria es bien frágil, siento que esta Navidad fue muy generosa con todos y memorable. No puedo evitar pensar que hace dos años, Martincito se había ilusionado al abrir uno de los regalos donde venían dos pistolas de agua y que, para él, evidentemente, era para su "hermanito", ni sabíamos si venía la Poti, pero qué cosas las vida y sus vueltas.

    Para año nuevo, mi primer abrazo fue con Martincito, quiero que sepa, cada vez que puedo, lo importante que es para mí, de lo especial que fue esperar para tenerlo. Si bien, ahora cruza momentos difíciles con sus impulsos y travesuras, espero ser lo suficientemente sabia y hábil para manejar esta etapa, me tranquiliza saber que tiene buen corazón, es bondadoso, justo, sólo le falta aprender a medir sus palabras en la frutración y el enojo y yo aprender a tener más paciencia cada vez. La Poti, de momento, es un sol de primavera, un placer tenerla.

Rachel.-

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